Pros: Ver tanta morralla y ver qué no es un buen sitio para volver a ir, ni loco.
Cons: Mal servicio, se permite el consumo y venta de drogas, se permite fumar en la sala de abajo y no hay ni un cenicero, no te dan ni los buenos días, no ponen consumiciones pero luego si se las llevan a su casa o se las sirven a sus amiguitos. El jefe de sala está al tanto de todo y le da igual, prefiere cerrar antes de poner solución. Una pena en lo que se ha convertido.